La poda en el cultivo del olivo, es una de las tareas más importantes en su ciclo anual que se realiza durante los meses de enero y abril.

La poda se hace para retirar las ramas que ya han dejado de ser productivas para dar paso a las más jóvenes y que a la vez son mucho más fructíferas.

Al podar un olivo trataremos de no sacar más del 25% de su ramaje, pero la manera de hacerlo puede variar por el sistema de poda que se practique, dejando el árbol con ramas altas, bajas, etc.

Los viejos ya decían que un olivo debe estar aireado y esventegado, con esto querían decir que para que un olivo produzca en las mejores condiciones y que el fruto suba bien sano, es necesario que dentro del olivo hay que entrar la luz del sol y también el aire sin demasiados impedimentos por las ramas y hojas, esto hace que el olivo ramifique con más fuerza, lo que ayudará a la producción del siguiente año, favorecerá la floración y cuajado, reduciremos enfermedades causadas por los hongos y humedades, así como mejora el crecimiento con calibre, calidad y maduración de las aceitunas.

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